
La música como cura, a casi todos los males.
Massive Attack Rules!!
Y se acercó la mujer dormida y me beso la frente.

La música como cura, a casi todos los males.
Massive Attack Rules!!

Mis papilas gustativas se encienden y mandan señales a cada milímetro de mi piel donde no deberían estar, entonces aprendo a saborearte, a saborear cada aspecto tuyo que me haga pensar en ti, y entonces muero de rabia, de una rabia absoluta que me enloquece por saber que has llegado de nuevo a penetrar y destruir las columnas que sostienen mi estabilidad, llegas de la nada y me destruyes mi patrimonio. ¡Demonios!
Pero…a ti, he aprendido a guardar mis celos, mis malos pensamientos y mis estupidas suposiciones. Por la razón que sea, se que no entenderás jamás como funciono, ni como me descompongo, por que nunca leerás mi manual, ni vas a encontrar refacciones de mi, y mucho menos, podrás arreglar lo que con tu inocencia podrías descomponer sin que te des cuenta. Sin embargo, te voy a dejar una serie de explicaciones innecesarias para deshacerte de mi, o para que me guardes en el rincón menos visitado de tu alma. ¿Por qué? Por que no hay cosa mejor que encontrarlo de nuevo y callar, callar en el silencio de las palabras que nunca te dije. Callar para que me pienses mejor.

Hola Silvia, te escribo desde el otro lado de la galaxia, aquí donde las cosas no caen por no tener peso. Decidí venir aquí por que mi corazón había dejado un hueco en mi pecho, A causa de un peso insoportable decidí venir a morirme aquí.
Me alegro mucho, mucho que Carlos este contigo, y que te quiera así.
Felicidades mugres.
Izabel.

Y no sentí, no te sentí con prisas, ni con pausas, ni con la intención de detenerte por completo, y me confundiste aún más, aún más después de acariciar mis parpados con besos huérfanos y caricias mustias, confundida dejaste aquella poetisa que se había enamorado de ti. Que en realidad había logrado un amor no doloroso y sin intenciones secundarias.